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Amor con esclerosis múltiple


Vivir sin una pareja puede ser una experiencia angustiante para las personas que así lo desean y no lo consiguen. Los deseos y las expectativas son difíciles de sobrellevar y más aún cuando se padece una enfermedad crónica cómo lo es la esclerosis múltiple (EM) que puede incrementar las inseguridades afectivas.


Es común que cuando se es diagnosticado con EM y se está en pareja, el primer pensamiento que irrumpe es que la pareja quiera divorciarse obligando a repensar la relación y transitar un proceso de adaptación que muchas veces es doloso y no siempre llega a buen término. N


o importa que tipo de EM se padezca, las barreras sociales, los prejuicios y estereotipos que se tiene en relación con la EM son un gran obstáculo cuando se quiere conocer personas para iniciar una relación afectiva, en muchas ocasiones una charla que debía ser divertida y seductora termina en una clase educativa sobre la EM.



La realidad es que actualmente los mitos y miedos sobre la EM son recurrentes y tienen peso a la hora de establecer una relación afectiva: Pensar que no puede tener una vida sexual plena, formar una familia, creer que habría que renunciar a la vida habitual, viajar, salir con amigos o que va a ser totalmente dependiente de la pareja en un futuro.


En este punto permítete reflexionar ¿Qué tantos miedos de aquellos que le atribuimos al otro como causal de que nos rechace, los cargamos nosotros mismos? En toda relación, cualquiera que sea, hay expectativas y riesgos que debemos tomar para establecer y construir una relación de pareja sana y constructiva.